La primavera no solo trae flores y días más largos, también tiene un impacto real en cómo nos sentimos. A medida que suben las temperaturas y los rayos del sol se vuelven más frecuentes, nuestro cuerpo y mente responden positivamente. Aquí te explico cómo:
Más luz solar = más serotonina
La serotonina es conocida como la “hormona de la felicidad”. La exposición al sol estimula su producción, mejorando nuestro estado de ánimo, la energía y hasta el apetito.
Conexión con la naturaleza
Ver paisajes verdes, flores brotando y cielos despejados puede reducir el estrés, aumentar la creatividad y hacernos sentir más en paz.
Mejor descanso
Los días más largos ayudan a regular nuestro reloj biológico. Dormimos mejor, y eso se refleja directamente en nuestro humor.
Más ganas de socializar
El clima agradable invita a salir, compartir con amigos, hacer deporte al aire libre o simplemente dar un paseo. ¡Y el contacto social también levanta el ánimo!
Aprovecha esta estación para reconectar contigo y con lo que te rodea. Un simple paseo bajo el sol puede cambiar tu día.