Las empresas suelen tener tips, criterios y métodos muy claros para elegir a un trabajador. Aunque cada empresa tiene su cultura y prioridades, la mayoría suele fijarse en lo siguiente:
1. Ajuste al puesto
Comprueban si la persona tiene:
- La formación adecuada
- Las habilidades técnicas necesarias
- La experiencia mínima para desempeñar el trabajo
2. Competencias personales
Hoy en día pesan tanto como la formación:
- Comunicación
- Trabajo en equipo
- Adaptabilidad
- Responsabilidad
- Capacidad de aprendizaje
- Gestión del estrés
3. Actitud y motivación
Las empresas valoran muchísimo:
- Ganas de aprender
- Iniciativa
- Interés real por el puesto
- Buena energía y profesionalidad
Porque la actitud es algo que no se puede enseñar tan fácil como una técnica.
4. Compatibilidad con la cultura de la empresa
Se fijan en si el candidato encaja con:
- La forma de trabajar
- Los valores
- El ambiente
- El ritmo interno de la empresa
Un buen perfil técnico puede no funcionar si no encaja con el equipo.
5. Estabilidad y compromiso
Buscan personas que:
- Quieran crecer en la empresa
- Tengan intención de permanecer
- Sean fiables y constantes
La rotación es cara para las empresas, por eso valoran la estabilidad.
6. Disponibilidad y flexibilidad
- Horarios
- Capacidad para adaptarse a picos de trabajo
- Movilidad o turnos (si el puesto lo requiere)
7. Presentación y profesionalidad
En una entrevista importa:
- Puntualidad
- Trato y respeto
- Forma de expresarse
- Imagen cuidada
- Currículum ordenado y claro
Todo transmite cómo será la persona trabajando.
8. Referencias o reputación
Cuando pueden, las empresas revisan:
- Opiniones de empleos anteriores
- Recomendaciones
- Trayectoria real vs CV
9. Capacidad de resolver problemas
A través de preguntas de caso real o situaciones prácticas miden:
- Toma de decisiones
- Creatividad
- Manejo de imprevistos
- Sentido común
10. Potencial de crecimiento
No solo buscan lo que eres ahora, sino lo que podrás llegar a ser dentro de la empresa.



